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sábado, 8 de agosto de 2015

Winston Orrillo, 50 años de poesía


Por Diario UNO el julio 20, 2015  

En 1965 ganó el II Concurso “El Poeta Joven del Perú”. Miles de versos después, nos recibe en su departamento en La Calera bien enchompado. Este invierno llegó tan tarde que ya nadie lo esperaba.“Este es un frío aprista, traicionero”, bromea. Acaba de publicar “Poemas desconcertados” y sabe que sus lectores no han nacido todavía.

viernes, 3 de abril de 2015

Poema: Día del Antiimperialismo Bolivariano


Por Winston Orrillo

Ha sido un 9
De marzo, cuando el
Imperio nefando,
Amenazó al
Mundo entero
Al difamar
A la Patria
De Bolívar (que
Es mi Patria).

Fue, pues, un
9 de marzo
Cuando el macaco
(el Obama: que
Perdonen los macacos)
Se contoneó 
     Espabilado
Y se declaró ya víctima
De la Patria
De Bolívar (que
Lo repito
Es mi Patria).

Mas a Obama
Como bumerán
En la cara 
le ha estallado
tan semejante
brulote.

El orbe
Le ha respondido 
Con el apoyo
A Maduro:
Presidente e indeleble
Chavista hasta
La entretela.

El problema
Es, camaradas,
Que Chávez 
Vive y
Prosigue
Su prometeica
Lucha, sus
Paradigmáticas
Lides
Que son caudal
Trepidante 
Para las nuevas
Victorias
Que amanecen
En América.

Y este 
Mal ejemplo –es
obvio- no
le conviene
al imperio
y a su voraz
apetito.

Gracias, pues,
Nefario 
Obama:
Con tu dislate
Has logrado
Unirnos más
En las luchas
Hasta 
La final 
Victoria.


La Calera, Lima, Perú, 2 abril 2015

lunes, 23 de marzo de 2015

"César Vallejo ha muerto". Por Winston Orrillo


Por Winston Orrillo. Poema "César Vallejo ha muerto" dedicado a Alejandro Romualdo. Lima,
Marzo 2015. Este poema fue escrito en los años setenta, y es una cuestión humorística sobre la cantidad de congresos internacionales, y como hoy día, a quien vivió una vida muy austera y precaria, Vallejo, se le honra y se le hace congresos y demás simposios. 

sábado, 21 de marzo de 2015

Elegia anticipata alla mia gatta

Elegía anticipada a mi gata 

Traducción de Gladys Basagoitia D.
Poemas del libro "Poesía Esencial" de Winston Orrillo


Traduzione di Gladys Basagoitia D.
Dalle Poesie del libro "Poesía Esencial" di Winston Orrillo

Elegia anticipata alla mia gatta


Perché mi
 devi morire,
    micia mia?

Perché non
 ascolto sempre
   le tue dolci fusa
     come quelle 
        d’adesso,
            aligere
              e veloci, 
                  stella
                    mia.

La mia gatta
   è una poesia
.    di quelle
        che si dicono
          solamente
            in silenzio..

Le piacciono
   le carezze
    e il lieve
        verso
           ascolta.

E dorme 
  come un ghiro
     mentre vede
       che le scrivo.

E adesso
  sta sognando
    in un cielo 
       di gatti
         dove non ci siano
             cispe che intorbidiscano
                le nuvole

(e lei dimora
accanto a me,
contenta
gatta mia).
  
(Pag. 88)

Poema "Mujer ciclón"




Este poema para muchos es uno de los mejores que he escrito, "Mujer ciclón", pertenece a mi libro "Poesía Esencial" publicado por "Ediciones Vicio Perpetuo Vicio Perfecto" de Julio Benavides.

jueves, 17 de julio de 2014

Orrillo, el amor comprometido y los gatos


Carlos Villanes Cairo
Madrid.

Tal vez porque no leo sus versos desde hace 30 años, esperaba esta antología personal, como reflejo de sus 20 poemarios, mucho más envuelta en una aureola militante y rompedora, social y fustigante contra el vampirismo político, similar a los poemas de su juventud. Pero no, percibo a Winston Orrillo (Lima, 1941), muy ponderado y mejor dispuesto por los años, pero sí apasionado del amor, de sus eternos ideales visionarios y de Benita, una gata que ha entrado con mucha fuerza en su vida.

También encuentro a su selección de Poesía esencial (Lima, 2013, 96 pp.), demasiado breve para el medio siglo que lleva escribiendo y publicando. Él tuvo una subida a las tablas del verso muy temprana y espectacular, cuando ganó el premio de II Concurso de Poeta Joven del Perú compartido con Ibáñez Rosazza, siguiendo la estela de Javier Heraud y César Calvo que igualmente, al limón, se habían hecho con la primera edición del notable certamen.

De  La memoria del aire  (1965), rescata las incertidumbres de la vida futura y ese bello poema a la amada como mensajera del alba en “A la espera del día”. De Crónicas (1967) y Orden del día (1969), la revelación que le sacude para desentrañar de dónde vienen los poemas, el redescubrimiento de lugares ignotos pero amables y  el desesperado amor a primera vista – muy peruano y algo machista- de una posible amante, mientras hace encargos en un mercado para su esposa.


En 9 poemas (1970) hace un bello y sentido homenaje al amado Vallejo, a la callecita de la infancia y al fiero mastín que controla el “Sistema”, pero también el certero temor de que un día deje de taladrar el tambor que suena en su pecho, y el recuerdo de “Un Quijote con faldas y sin armas” que fue su tía Teresa en 14 y sonetos (1971). De A la altura del hombre (1973) ha seleccionado sus homenajes a Túpac Amaru y al poeta pastor de Orihuela, Miguel Hernández, y  una breve canción, que semeja un haiku de 7 versos, a José Carlos Mariátegui. Así como Orrillo ha dedicado varios libros de ensayo al gran Amauta, se aguarda de su pluma una gran elegía- a verso limpio, como hacía Neruda- ofrendada a uno de los mayores descubridores de la esencia del pueblo peruano. 

El nervio iconoclasta y rebelde aparece en Telegramas (1979), Sobre los ojos  y Elegía (1981), y en 40 poemas de años (1982) con sus indagaciones y rotundas respuestas a los avatares incontrolables de la vida menguada por el infortunio, la mala administración del caudal humano y el abuso impenitente  del poder. En “autoelegía” dice: “Veo pasar mi entierro/ y un hilo de agua/ fresca chorrea/ de los ojos/ del lento medio día”. (…) “Me acompañan (acaso)/ 2 perros vagabundos/ la aurora/ de mis hijos/ y el fuerte/ olor a tierra/ de 4 obreros/ claros”. (…) “Tal vez/ alguna fruta/ del árbol/ de mañana/ tendrá/ el sabor/ urgente/ del canto/ que hoy arranco/ y devuelvo/ a mi pueblo”. (pp. 50-51).

El erotismo de la mujer amada y  el júbilo de las entregas, con la encadenante resaca del recuerdo, están presentes en 50 poemas y años (1991), Hacer el amor y otros poemas (1997), Monumento del cuerpo (2006), y Poema mujer ciclón (2013) donde ensalza la lubricidad femenina: “Esta mujer/ solfeo/ se empapa/ cuando le hablo/ y mana de/ sus fuentes/ maná/ para mis gárgolas” (p.95).

Un casi franciscano amor por los animales arranca en Nuevos  poemas de amor (1978) con su conocida “Instrucciones para cuidar a un cachorro y sus 2 admoniciones,  y continúa con dos libros más: Poemas para un gato (2004) y El libro de Benita (2011). Benita es una gata casi humana, amiga, confidente y muy bruja con el enamorado poeta. “Mi gata / es un poema/ de aquellos/ que se dicen/ solamente/ en silencio”, anota.

Poesía esencial rescata, además, dos poemas inéditos y emocionados para  la autora de sus días que, el vate, elogia con ternura y agradecimiento.

Orrillo como poeta, periodista, profesor universitario y animador cultural sigue, desde hace medio siglo, en las trincheras de su apasionado trabajo por vindicar la buena literatura y batalla contra quienes aupados por el poder escudan sus mediocridades en cenáculos, nefastos siempre para cuantos tienen a la palabra como el mejor artefacto cargado de futuro.